Hola amigos de Disfunciones-Sexuales.com les hablo desde mi ciudad natal,
Buenos Aires, soy casado y aun no tengo hijos. Mi historia comienza desde
antes de casarme:
Tuve una adolescencia difícil que no se la recomiendo a nadie. Cuando
me juntaba con mis amigos y ellos hablaban de sus anécdotas sexuales
yo me sentía muy mal ya que aun no me animaba a superar la etapa
más difícil: Mi primera relación. Sabia que algo andaba
mal porque no podía ser que mis ganas de eyacular (al masturbarme)
llegaran tan rápido, era algo inevitable. Hasta que un día
me lancé a mi primer encuentro sexual, era con una chica de mi colegio,
cursaba el quinto año y ella terminaba cuarto. Fue en la casa de
un compañero, todo estaba preparado. Comenzamos sacándonos
la ropa, yo estaba muy excitado, cuando me baje el pantalón ya sentía
un poco de ganas de eyacular pero las podía controlar. La desvestí
e intenté penetrarla. En ese momento me acuerdo que mis manos sudaban
y sentía que ya no podía controlar mis inmensas ganas de eyacular,
y así fue, no lo pude evitar. Desde ese momento fueron todos sufrimientos,
mis intenciones de acercarme a una chica se habían ido, en mis estudios
ya no andaba bien y la relación con mi familia había empeorado.
Todas consecuencias de mi maldito problema: Eyaculación Precoz.
Algunos años mas tarde, con mi disfunción todavía vigente, conocí a mi ahora esposa, Sonia, la cual era virgen y quería serlo hasta la noche de bodas. Y así fue, tantas expectativas para que ocurra lo mismo que en aquella ocasión, pero en este caso con mi esposa. Desde ese momento ella me acompaño buscando todas las soluciones posibles.
Visite miles de sexólogos que no me ayudaron en nada, lo único
que hacían es recetarme drogas y cremas que me causaban muchas alergias.
Sonia un día me dijo que había escuchado hablar de un lugar
que era muy posible que solucionara mi problema, ansioso quise hacer el intento y pedí un turno de consulta,
el cual me lo cobraron muy caro, pero estaba desesperado y pagaba lo que
sea para poder salir de esto. Durante un mes estuve visitando este lugar,
pero fue inútil, no solucionaron mi problema y me sacaron muchísimo
dinero.
Un día navegando por Internet encontré una pagina llamada Disfunciones-Sexuales.com, que decían tener la solución a mi problema, al principio no me anime ya que no creía mucho en esas cosas, pero mi esposa me insistió a que adquiera el tratamiento ya que hasta ese momento no había nada que perder.
Sinceramente, hoy a los 26 años, luego de 1 mes ejercitándome con el programa, puedo afirmar que mi vida, y la de Sonia, han dado un giro radical. He llegado a la conclusión de que cómo tenemos una excelente vida sexual todo lo demás se nos hace cada día más fácil, y cómo pareja nos complementamos de tal forma que todos nuestros proyectos que algún día pensamos abandonar, hoy los tenemos al alcancé de nuestras manos.
Una vez más, a Disfunciones Sexuales y todo su equipo médico en el que confié, MUCHAS GRACIAS !!s